Actualmente, la cutícula del maguey se puede conseguir en casi
cualquier mercado local, sin embargo, las leyes prohíben su comercialización ya que mucha de ella proviene del
saqueo ilegal en áreas naturales que deben protegerse, por lo que
el soporte del mixiote se ha tenido que sustituir
por papel encerado o de aluminio, u otros productos como el papel mixiote,
un tipo de papel a base de celulosa que es muy resistente y conserva los jugos
de la carne durante la cocción.
Esta técnica, muy similar al empapelado, además de presentar
grandes ventajas, es una buena idea que ha
logrado permanecer vigente hasta nuestros días, y aunque no sea posible prepararlo de
la misma manera que se hacía en sus inicios, la esencia continua
presente. Disfrutar de un mixiote acompañado de un buen pulque, como se hace en
Hidalgo, es una manera ideal de agradecer y rendir tributo a la
planta del maguey, importante símbolo de identidad para la cultura mexicana.
